Llamadas desde tu navegador

Llama a cualquier número
del mundo, cuando quieras.

Con Kliwe llamas a fijos y móviles de más de 200 países, desde donde estés. Abres una página, escribes el número y suena. Ves el precio antes de marcar y pagas solo los segundos que hablas.

Tu familia, una clínica, un banco, una oficina. Si tiene número de teléfono, le puedes llamar.

Desde $0.010 el minuto · Primeros 2 minutos gratis · Sin tarjeta, sin SIM, sin contrato

+57 601 ··· ···· · Marcando paso 6 de 6
  • Número marcado +57 601 ··· ···· Esperando Sonando
  • Colombia · Bogotá Un fijo, como cualquier otro teléfono Esperando Listo
  • Precio antes de conectar $0.013 por minuto Esperando Listo
  • Sonando Una llamada normal, por la red local Esperando Sonando
  • Contestaron Hablando · el contador corre en pantalla Esperando Conectada
  • Llamada terminada 1 minuto 12 segundos Esperando Conectada

Estado de la llamada en vivo

Nadie tuvo que pedirlo. Estaba en pantalla al colgar.
Kliwe · Recibo Conectada

Se te cobraron $0.02.

Setenta y dos segundos a $0.019 el minuto. Nada redondeado al minuto siguiente, sin coste de establecimiento, y nada por el rato que estuvo sonando.

Destino Colombia · Bogotá · fijo
Contestaron Conectada tras 4 segundos sonando
Tiempo en la llamada 1:12 · 72s
Precio por minuto $0.013
Cobrado $0.02
Saldo antes
$10.00
Saldo después
$9.98 · cobro por segundos, desde el primero

Nada que revisar, nada que reclamar

Liquidado

El problema

Llamar a otro país
cuesta demasiado,
y te enteras tarde.

Tienes un número que llamar. Está en otro país, solo contesta por la mañana y la única forma de resolverlo es marcarlo. Debería ser sencillo. Hoy es caro, y no sabes cuánto vas a pagar hasta que ya lo pagaste.

Lo que cuesta

Demasiado, para una llamada.

  • Roaming, o un extra internacional que pagas todos los meses.
  • Una SIM para un país del que te vas el domingo.
  • Una llamada de veinte segundos cobrada como un minuto entero.
  • Y permanencia, para una llamada que haces dos veces al año.
Lo que no ves

El precio llega el último.

  • Marcas sin saber cuánto cuesta el minuto.
  • La cifra aparece en una factura, semanas después.
  • Nada te dice nunca cuánto costó una llamada suelta.
  • Así que la haces corta, o no la haces.

Total: la llamada se deja para otra semana.

Y la tarjeta sigue bloqueada, la cita sin confirmar y el papeleo sin resolver. Kliwe es la versión sencilla de esa misma llamada: abres una página, ves el precio y marcas. Cuando cuelgas, la pantalla te dice exactamente lo que costó.

Cómo funciona

Abre. Pon $5.
Marca. Mira el recibo.

Cuatro pasos, y ninguno tiene complicación. Nada que instalar, nada que firmar, y el último paso es el que de verdad importa: cuando la llamada termina, la pantalla dice lo que costó.

  1. 01
    Abre nada que instalar

    Abre una pestaña.

    Kliwe es una página web. Funciona en tu computadora, en tu teléfono y en cualquier equipo que te presten. No se descarga nada. Te pide el micrófono una vez, igual que una videollamada.

    Chrome · Safari · Edge · Firefox — computadora y teléfono

  2. 02
    Recarga una vez, no cada mes

    Pon cinco dólares.

    Un saldo de prepago, pagado una vez. Sin plan, sin suscripción, sin tarjeta guardada y sin recarga automática. No caduca: lo que no gastes en marzo sigue ahí en noviembre. Y si prefieres recuperarlo, te devolvemos lo que no hayas usado.

    $5 mínimo · no caduca · reembolsable

  3. 03
    Marca el precio llega primero

    Escribe el número.

    El país aparece mientras escribes, y el precio por minuto también, antes de que la llamada salga. Fijo y móvil llevan precios distintos, porque de verdad cuestan distinto. Si es más de lo que esperabas, cierras la pestaña y no gastaste nada.

    +57 601 ··· ···· → Colombia · fijo · $0.019/min

  4. 04
    Cuelga y el recibo ya está ahí

    Paga los segundos que usaste.

    El cobro empieza cuando alguien contesta y para cuando cuelgas, contado segundo a segundo desde el primero. Nada se redondea al minuto siguiente, no hay coste de establecimiento, y una llamada que nadie contesta no cuesta nada.

    1:12 · 72 segundos · $0.02 cobrados · quedan $9.98

No hay nada que instalar.

Kliwe funciona en el navegador que ya tienes abierto. Eso es todo lo que hace falta: en tu computadora, en tu teléfono o en un portátil que no es tuyo.

Cualquier computadora

La tuya, una prestada, la de una biblioteca. Entras, marcas, sales. No queda nada en ella.

El teléfono que ya tienes

La misma página en el navegador del teléfono, con el mismo saldo. Funciona incluso en un teléfono sin SIM.

Lo que sea que uses para oír

Audífonos, diadema, la bocina del portátil. Kliwe usa el micrófono que el navegador ya tiene, y lo pide una sola vez.

Con wifi alcanza

Unos 100 kbps en cada sentido — menos que escuchar música. El wifi de un hotel o de un café aguantan bien.

about 100 kbps

A quién llamas

Cualquier teléfono,
en cualquier país.

Móviles, fijos, oficinas, centralitas. Son las llamadas que la gente hace de verdad: hay algo que resolver, hay que resolverlo esta semana, y la única entrada es un número que contesta de nueve a once en otro país.

Un hospital · a cuatro husos horarios Conectada

Los resultados solo se los dan a un familiar, y solo por teléfono.

Un consulado · atiende de 9 a 11 Sonando

La línea de citas es un teléfono. No acepta correo y deja de contestar a las once.

Una sucursal · en tu país Conectada

Desbloquean la tarjeta, pero solo si llamas tú a la sucursal.

Una secretaría · en otro país Conectada

Hay que confirmar la matrícula antes del viernes y ahí nadie contesta un mensaje.

Una compañía de luz · comunica No entró

El contrato sigue a tu nombre, la casa ya no es tuya, y hay que darlo de baja.

Una notaría · un pueblo, un número Conectada

El poder ya está listo. Necesita quince minutos de teléfono, no un vuelo.

Y si no entra, no se te cobra.

Que comunique, que el número haya cambiado, que una centralita se canse de sonar al tercer tono — pasa. El cobro empieza cuando una persona contesta, no cuando pulsas marcar. Una llamada que nunca entró cuesta cero, y no tienes que escribirle a nadie para recuperarlo.

Identificador

Que vean un número
que reconocen.

La gente no contesta números que no conoce. Por eso tú eliges qué ve el otro lado, y la opción que casi todo el mundo quiere — tu propio móvil, el que ya tienen guardado con tu nombre — no cuesta nada configurar.

Lo que ven Incluido

Un número de Kliwe

Lo que sale por defecto, y es un número real que funciona, no un vacío. Va bien para un consulado o una compañía de luz. Menos bien para tu madre, que tampoco contesta números que no conoce.

Lo que ven Comprobarlo es gratis

Tu propio móvil

Muestra el número que ya llevas encima. Lo llamamos una vez, escribes el código, y a partir de ahí es lo que aparece cuando marcas. Sigue siendo gratis: demostrar que un número tuyo es tuyo no debería costar dinero.

Lo que ven $2.50 al mes

Un número local, en su país

Alquila un número en uno de 5 países y la llamada les llega como local. También pueden usarlo para devolverte la llamada, que es la única manera de que alguien te localice en Kliwe.

Un número tuyo, y sigue sin haber contrato.

Un número alquilado cuesta $2.50 al mes y sale del saldo que ya pusiste. No guardamos ninguna tarjeta, no hay suscripción que cancelar y no hay fecha de renovación que recordar. Deja que el saldo se acabe y el número se libera: nunca se te factura, ni se te reclama, ni se te dice que debes algo.

Cuánto cuesta

El precio está en pantalla
antes de marcar.

Ves el precio antes, el contador durante y el recibo después. No hay nada que cuadrar a fin de mes, porque no hay fin de mes.

Y tres cosas que no hacemos.

No redondeamos una llamada de veinte segundos a un minuto: pagas veinte segundos. No cobramos establecimiento de llamada, y por eso una llamada que suena y nadie contesta cuesta exactamente cero. Y tu saldo no caduca, nunca: sin reloj de noventa días, sin comisión por inactividad y sin un mes callado en el que el saldo que pagaste pasa a ser nuestro.

Kliwe · Cuánto cuesta
Antes

El precio aparece mientras aún estás escribiendo.

El país sale del propio número, y el precio por minuto está en pantalla antes de que nada se conecte. Fijo y móvil llevan precios distintos. Si es más de lo que pensabas, no gastaste ni un centavo.

Durante

El contador corre donde puedes verlo.

Segundos usados y dinero gastado, uno al lado del otro, durante toda la llamada. No en una factura semanas después: mientras sigues en línea.

Después

El recibo ya está ahí cuando cuelgas.

Cuánto duró, a qué precio, cuánto se te cobró y cuánto te queda. Nadie tiene que ir a buscarlo, y nadie tiene que escribirnos para preguntar qué costó su propia llamada.

Cobertura

Más de 222 países.
Fijos incluidos.

El número de países es fácil de anunciar y por sí solo dice muy poco. Estas cuatro cosas son las que deciden si la llamada que de verdad necesitas hacer va a entrar.

Más de 222 países y territorios

Se marca igual en todos: escribes el número completo con su código de país y suena. No hay un producto distinto por región ni un país para el que haya que pedir permiso.

Fijos, no solo móviles

Clínicas, ministerios, sucursales, secretarías y notarías casi siempre tienen una línea fija y nada más. Kliwe les llama igual que a un móvil.

Buenas rutas, no la más barata

Las llamadas salen por conexiones que responden por su calidad, no por la que estuviera más barata esa mañana. Una llamada que no se entiende no es más barata: es una llamada que hay que repetir.

Desde donde estés

Dónde estás tú no cambia el precio. Solo lo cambia el número al que llamas. Una llamada a Bogotá cuesta lo mismo desde Madrid, desde Miami y desde un tren.

Por qué existe esto

Lo hizo alguien
que no lograba
que le contestaran.

“Cuarenta minutos en espera con un banco de un país del que me había ido, en roaming, con un teléfono comprado esa semana. La llamada costó más que el problema.”

Kliwe no salió de un estudio de mercado. Salió de la versión ordinaria de esto: un número que solo atiende en horario de oficina en un huso que ya no es el tuyo, y un plan de teléfono que convierte una conversación de quince minutos en una línea de factura que descubres un mes después. Todo lo que en esta página parece una postura — el precio antes de la llamada, el cobro por segundos, el saldo que no caduca, los límites impresos en la portada — es la reacción a una tarde concreta que salió mal.

Fundador, Kliwe

Seguridad

Estás poniendo una tarjeta
en un sitio que
acabas de encontrar.

Así que aquí está exactamente qué pasa con tu dinero y con tu llamada, en cristiano, incluida la parte que casi ninguna página cuenta.

El tramo del navegador va cifrado

Entre tú y Kliwe el audio va cifrado con DTLS-SRTP, el estándar que usa cualquier navegador para voz. Pasada nuestra red entra en la red telefónica de siempre, que nadie puede cifrar, así que no vamos a decir que la ciframos.

Tu tarjeta no la vemos nunca

Los pagos van por Stripe. Los datos de la tarjeta se escriben de su lado y no tocan nuestros servidores. En tu extracto aparece Kliwe: te vendemos el saldo nosotros, no un revendedor.

Las llamadas nunca se graban

No se guarda audio en ningún momento, así que no hay archivo de tu voz que se pueda filtrar o entregar. Lo que sí guardamos es el registro de la llamada — número, hora, duración, coste — porque la facturación y la ley lo exigen. También puedes activar transcripciones escritas de tus propias llamadas: está apagado hasta que lo enciendas, y es texto, nunca sonido.

Tu historial es tuyo y lo puedes borrar

Todas las llamadas que has hecho, en una lista, exportables y borrables por ti. Lo que estamos obligados a conservar para facturación está escrito en la página de privacidad, no insinuado.

Una cuenta, un saldo

La sesión es solo tuya y se puede cerrar desde cualquier otro dispositivo. Nadie en Kliwe puede hacer una llamada con tu cuenta ni gastar tu saldo.

Con tarjeta robada no se llama gratis

Las recargas se revisan y los destinos caros están limitados en cuentas nuevas. Es una molestia leve una sola vez, y es parte de por qué los precios de esta página pueden ser los que son.

Límites

Lo que Kliwe
no puede hacer.

Cada una de estas cosas es algo de lo que te enterarías después de pagar. Están en la portada, en letra normal, del mismo tamaño que todo lo demás.

Límites

No puede llamar a emergencias.

Ni al 112, ni al 911, ni al 123, ni a ningún número nacional de emergencia. Kliwe no tiene forma de saber dónde estás físicamente, y un servicio de emergencia necesita saberlo antes que cualquier otra cosa. Ten siempre una línea móvil, un fijo o una SIM local para eso. Si te llevas una sola frase de esta página, nos gustaría que fuera esta.

Límites

No maneja mensajes de texto.

Solo voz, y eso incluye los números alquilados. Si lo que necesitas es un número que reciba códigos de verificación de un banco o de una web, este no es el producto — y preferimos perder el registro aquí que hacer la devolución después.

Límites

No marca números especiales ni cortos.

Los números de tarificación especial, los códigos cortos y casi todos los números de servicio nacionales están bloqueados. Son los números sobre los que se monta el fraude en llamadas internacionales, y bloquearlos es buena parte de por qué los precios de esta página pueden ser los que son.

Límites

Llama hacia afuera. No recibe, salvo que alquiles un número.

De fábrica, Kliwe solo marca hacia afuera. Nadie puede devolverte la llamada hasta que alquiles un número propio, y solo en ese número — no hay forma de que un desconocido te localice a través de Kliwe.

Y la parte que casi ninguna página cuenta.

Kliwe es una empresa joven. No tenemos SOC 2 ni ISO 27001, no vamos a fingir lo contrario y no va a haber un sello en esta página que lo insinúe. Lo escrito arriba es lo que el producto hace y no hace hoy. Cuando algo de eso cambie, esta sección cambia con ello.

Ver la página de seguridad

Recargar

Pon dinero.
Úsalo cuando quieras.

Sin plan, sin suscripción y sin mínimo mensual. Pones un saldo, las llamadas salen de ahí al precio que viste antes de marcar, y lo que sobra se queda donde está. Los precios arrancan en $0.010 el minuto.

Probar
$5 de saldo
Lo que pagas es lo que recibes. Sin bono ni descuento por volumen.

Unas cinco horas de llamadas a un fijo en Bogotá, o veinte minutos a un móvil en Manila. Suficiente para averiguar si esto te resuelve la llamada que llevas posponiendo.

Recargar $5
Pequeña
$10 de saldo
Lo que pagas es lo que recibes. Sin bono ni descuento por volumen.

La segunda recarga de siempre, cuando ya sabes que la cosa funciona y hay más de una llamada que hacer.

Recargar $10
Por aquí empieza la mayoría Normal
$25 de saldo
Lo que pagas es lo que recibes. Sin bono ni descuento por volumen.

Donde se queda casi todo el mundo: meses de uso corriente sin volver a pensar en esto durante un buen rato.

Recargar $25
Grande
$50 de saldo
Lo que pagas es lo que recibes. Sin bono ni descuento por volumen.

Para una temporada larga fuera, una familia que llama seguido, o una situación con mucho teléfono dentro.

Recargar $50
La mayor
$100 de saldo
Lo que pagas es lo que recibes. Sin bono ni descuento por volumen.

La recarga más grande que aceptamos. No sale mejor que las otras — el mismo precio, menos vueltas a esta página.

Recargar $100

Lo que cuesta un minuto de verdad

Diez destinos, con fijo y móvil por separado, porque de verdad cuestan distinto. Los dos últimos son caros: están ahí para que los baratos se puedan creer.

Lo que cuesta un minuto de verdad
Destino Fijo Móvil
Estados Unidos US $0.010 $0.010
México MX $0.012 $0.012
Colombia CO $0.013 $0.041
Brasil BR $0.015 $0.033
España ES $0.641 $0.038
Portugal PT $0.842 $0.222
Reino Unido GB $0.010 $0.033
Argentina AR $0.013 $0.202
Perú PE $0.010 $0.014
Filipinas PH $0.277 $0.226
Consultar cualquier país

Tu saldo no caduca. Nunca.

Sin fecha de caducidad, sin comisión por inactividad, y sin un mes en el que el saldo sin usar pase calladamente a ser nuestro. Deja de usar Kliwe un año y el saldo está donde lo dejaste. Y si prefieres recuperar el dinero, dínoslo: devolvemos lo que no hayas gastado.

Ver las preguntas

Preguntas

Lo que la gente pregunta
antes de confiarle
la tarjeta a un sitio.

¿Tengo que instalar algo?

No, y no hay nada que instalar ni aunque quisieras. Kliwe es una página web: la abres, entras y marcas. Eso vale igual en una computadora y en un teléfono — la misma página en el navegador del teléfono, con el mismo saldo. Lo único que pide alguna vez es permiso para usar el micrófono, una sola vez, lo mismo que pide cualquier videollamada.

¿Necesito un número de teléfono propio?

No. No hace falta SIM, ni plan móvil, ni número de ningún tipo para llamar — un correo y un saldo son todo el requisito. Funciona en un teléfono sin SIM y en una computadora que nunca tuvo una. Un número propio solo entra en juego si quieres que te puedan devolver la llamada, y eso es opcional.

¿Qué va a ver la persona a la que llamo?

Por defecto, un número de Kliwe que funciona. También puedes comprobar tu propio móvil — lo llamamos una vez y escribes el código — y entonces ven el número que ya tienen guardado con tu nombre, lo que cambia enormemente las probabilidades de que contesten. Comprobarlo es gratis. O puedes alquilar un número local del país al que llamas, para que les entre como una llamada local.

¿Me pueden llamar a mí?

Solo si alquilas un número, que cuesta $2.50 al mes y sale de tu saldo, no de una tarjeta. No hay suscripción ni nada que cancelar: si el saldo se acaba, el número se libera y ahí termina el asunto. Sin número alquilado, Kliwe solo marca hacia afuera, lo que también significa que ningún desconocido puede localizarte por aquí.

¿Mi saldo caduca?

No. No hay fecha de caducidad, ni reloj de noventa días, ni comisión por inactividad. El dinero que pones en Kliwe se queda en Kliwe hasta que lo gastes, y si decides que prefieres recuperarlo, escríbenos y te devolvemos lo que no hayas usado.

¿Se cobra por minuto o por segundo?

Por segundo, desde el primero. Una llamada de veinte segundos cuesta veinte segundos, no un minuto. No hay coste de establecimiento ni duración mínima, lo que juntos significan que una llamada que suena y nadie contesta cuesta exactamente cero. El cobro empieza en el momento en que alguien descuelga, y el recibo del final enseña los segundos que contó.

¿Y si la llamada no entra?

No se te cobra. Que comunique, que el número haya cambiado, que una centralita se canse de sonar — nada de eso cuesta, porque el contador solo arranca cuando una persona contesta.

¿Puedo llamar a emergencias?

No. Kliwe no puede llegar al 112, al 911, al 123 ni a ningún número nacional de emergencia, y no deberías contar con ello bajo ninguna circunstancia. No tenemos forma de saber dónde estás físicamente, y un servicio de emergencia necesita eso antes que nada. Ten siempre disponible una línea móvil, un fijo o una SIM local para emergencias. Esto está dicho en la portada, en el pie de todas las páginas y aquí, porque es la única limitación que podría importar en el peor momento posible.

¿Puedo enviar o recibir mensajes de texto?

No. Kliwe es solo voz, y eso incluye los números alquilados. Si buscas un número que reciba códigos de verificación de un banco, de una tienda o de una web, esto no lo hace. Preferimos decírtelo aquí y perder el registro que cobrarte y que te enteres después.

¿En qué se diferencia de llamar con mi plan de teléfono?

En dos cosas. Ves el precio por minuto antes de que la llamada salga, en vez de en una factura semanas después, y pagas por segundos en vez de por minutos redondeados. Y no hay nada que firmar ni nada mensual: pones un saldo, las llamadas salen de ahí, y lo que sobra se queda.

¿Funciona con el wifi de un hotel o de un café?

Casi siempre. Una llamada necesita unos 100 kbps en cada sentido, menos que escuchar música y mucho menos que ver un vídeo. Lo que sí da problemas es una pantalla de acceso al wifi que todavía no has aceptado, o una red de oficina que bloquea los puertos que usa la voz — las dos cosas se notan en unos segundos, y ninguna te cuesta dinero, porque una llamada que no entra no se cobra.

¿Qué guardan de mis llamadas?

El registro de la llamada: el número marcado, cuándo, cuánto duró y cuánto costó. Eso es lo que exige la facturación y lo que la ley exige a cualquiera que curse tráfico de voz. Nunca grabamos el audio — no se pide, no se descarga y no se guarda, así que no hay archivo de tu voz que se pueda filtrar o entregar. Puedes activar transcripciones escritas de tus propias llamadas, que son texto y se borran en un plazo indicado; está apagado hasta que lo enciendas, y el precio está delante del interruptor. Puedes ver tu historial, exportarlo y borrar lo que no estemos obligados a conservar.

¿Quién me cobra realmente en la tarjeta?

Stripe. Los datos de la tarjeta se escriben de su lado y no llegan a nuestros servidores. En tu extracto aparece Kliwe — te vendemos el saldo nosotros, no un revendedor — y conviene saberlo de antemano para que una línea desconocida en el banco no parezca un fraude.

¿Lo puedo usar desde cualquier país?

Sí, y dónde estés tú no cambia lo que pagas: solo lo cambia el número al que llamas. Una llamada a Bogotá cuesta lo mismo desde Madrid, desde Miami o desde un tren en medio. Lo único que conviene revisar es la ley local: unos pocos países restringen las llamadas por internet, y eso es una norma sobre dónde estás parado, no algo que podamos activar nosotros.

Empezar

Haz una llamada.
Mira lo que cuesta.

Los primeros 2 minutos son gratis y no hay que poner tarjeta antes. Marca ese número que llevas posponiendo, y mira cómo el precio aparece antes de que entre y el cobro exacto aparece en cuanto cuelgas.

Primeros 2 minutos gratis · Sin tarjeta, sin SIM, sin contrato · No llama a emergencias